Manifiesto fundacional

03 julio 2002

 

 

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX se ha producido la destrucción o alteración de muchas zonas húmedas españolas. Uno de los ejemplos más preocupantes se registra en la cuenca alta del Guadiana, como consecuencia de la intensa explotación de los acuíferos para regadío, la canalización de los ríos y la contaminación de las aguas superficiales o subterráneas inducida por vertidos de residuos urbanos e industriales y por la actividad agraria.

 

Las agresiones amenazan gravemente la supervivencia de un conjunto de zonas húmedas –uno de los más importantes de Europa– conocido como La Mancha Húmeda, que incluye el Parque Nacional Las Tablas de Daimiel. Algunos de estos humedales peligran por su dependencia de acuíferos sobreexplotados, otros por la contaminación de las aguas que los alimentan o la alteración de sus lechos y márgenes. Pero todos conforman un conjunto indisoluble, que debe ser recuperado y conservado por su entidad en el paisaje y su riqueza biológica, hidrológica y geológica, así como por su valor cultural, integrado en la denominada Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda que se incorporó en 1980 a la Red Internacional de Reservas de la Biosfera, dentro de un programa de conservación al que se comprometió el Estado español.

 

La Constitución Española reconoce, en su artículo 45, el derecho de todos a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona y el deber de conservarlo, e insta a los poderes públicos a velar por la utilización racional de todos los recursos naturales, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.  

 

En este ámbito es oportuno recordar la adhesión de España, en 1982, al Convenio de Ramsar, instrumento internacional que reconoce las funciones ecológicas fundamentales de los humedales, en el que se incluyeron la Laguna de la Vega o del Pueblo en  Pedro Muñoz, las Tablas de Daimiel en Daimiel y Villarrubia de los Ojos, la Laguna de Manjavacas en Mota del Cuervo, las Lagunas del Camino de Villafranca y de las Yeguas en Alcázar de San Juan y la Laguna del Prado en Pozuelo de Calatrava.

           

Consecuencia del mandato constitucional es la aprobación de la Ley del Plan Hidrológico Nacional, que en relación con la cuenca alta del Guadiana ordena al Gobierno llevar a cabo un Plan Especial del Alto Guadiana, conjunto de actuaciones tendente a la recuperación ambiental de los acuíferos y al equilibrio hídrico y ambiental permanente de esta cuenca, cuyo régimen jurídico deberá ser establecido mediante Real Decreto antes del 6 de julio del presente año.

 

También la Directiva Marco del Agua, aprobada por la Unión Europea el año 2000, obliga a los estados miembros a alcanzar en el plazo máximo de 15 años un buen estado de sus masas de agua superficiales y subterráneas, que para la cuenca alta del Guadiana se traduce en la exigencia ineludible de recuperar los acuíferos afectados por sobreexplotación, incluidas sus surgencias naturales (léanse, entre otras, las de los Ojos del Guadiana).

 

En esta relación de compromisos y deberes no puede olvidarse, en el ámbito regional, la aprobación de la Ley de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha, donde se establecen una serie de normas para la conservación, gestión y mejora de los recursos naturales y los procesos ecológicos esenciales en esta Comunidad Autónoma, con especial referencia a los humedales.

 

 LOS FIRMANTES DE ESTE MANIFIESTO, CONVENCIDOS DE QUE:

 

  • La Mancha Húmeda sigue conservando su elevado valor biológico y ambiental.

 

  • Nos encontramos en un momento decisivo para abordar su conservación.

 

  • La amplia cobertura legal ha de garantizar con efectividad la conservación de nuestros espacios naturales de interés.

 

Con la justificada preocupación de que la situación expuesta pueda agravarse de manera irreparable, ante la elaboración del mencionado Plan Especial del Alto Guadiana,

 

 

CONSIDERAMOS IMPRESCINDIBLE QUE:

 

  • Se expresen como objetivos fundamentales la inversión de la tendencia de degradación de los ecosistemas de las últimas décadas y el inicio de un proceso efectivo de recuperación de La Mancha Húmeda.

 

  • Se establezcan hitos y plazos para dicha recuperación, en especial para los acuíferos afectados actualmente por la sobreexplotación. 

 

  • Se incluyan como interlocutores a las organizaciones sociales representativas de los intereses medioambientales, y se cuente con el aval del mundo científico y técnico especializado en el medio ambiente natural.

 

  • Los humedales de la cuenca alta del Guadiana constituyan en todo caso un referente fijo y prioritario.

 

*POR LA RECUPERACION DE LOS OJOS DEL GUADIANA *

 

*POR LA RECUPERACIÓN DE LAS LAGUNAS DE RUIDERA, DE MODO QUE SE MANTENGA LA COMUNICACIÓN SUPERFICIAL DE AGUA ENTRE ELLAS Y SE IMPIDA EL DETERIORO DE SUS MÁRGENES Y DE LA CALIDAD DE SUS AGUAS *

 

* POR LA CONSERVACION, PROTECCIÓN Y RECUPERACION DE LAS LAGUNAS Y HUMEDALES QUE CONFORMAN LA RESERVA DE LA BIOSFERA DE LA MANCHA HÚMEDA *

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